viernes, 26 de diciembre de 2008

Primer latido


SEIS


"- ¿ De donde eres? - pregunto Carolina.
- De Tarragona.
- ¿ Y que haces aqui?
- Busco trabajo.
- ¿ Aqui?
- Si.
- Anda este - rezongó Carolina - Todo el mundo se va a buscar trabajo a Barcelona y tu vienes aqui. ¡ Pero si esto es un pueblo!
- Ya, pero me gusta.
- ¿ Que te gusta? ¿Por que?
- Carolina, no seas plasta - le reprendio Montse por primera vez.
- Vaya no me digas que lo encuntras normal - le espeto su amiga- Estamos a veinte kilometros de Barcelona, pero esto es un pueblo,esto es un pueblo,se reafirmo remarcando cada silaba. - Y para el caso, como si estubieramos en la Luna.
- Que tu te aburras no significa que sea un mal sitio. - defendio su hogar Montse.
- A mi me gusta - insitio el - Estos bosques, las montañas... y Barcelona esta ahi al lado, claro.
- ¿ Donde vives?
-¿ Quieres decir aqui o en Tarragona?
- Aqui hombre aqui. Para que quiero saber yo tus señas en Tarragona.
- En la pension La Rosa, hasta que encuentre algo mejor. Tengo alquilada una habitacion.


Seguia mirando a Montse. Las preguntas las hacia Carolina, pero el miraba a Montse. De pronto se dieron cuenta, los dos, el y ella, asique miraron fijamente a Carolina, que en ese momento parecia haber termiando el interrogatorio. La chica se encontro con sus caras ansiosas.


- Esto... - busco algo mas que decir- Pues lo tienes crudo chaval, muy crudo. Y ademas con el verano ya empezado... ¿ Sabes la de arabes que hay por aqui haciendo trabajos que nadie quiere hacer? Como no hagas lo mismo que ellos...
- Si no hay mas remedio..
- Ah, bueno- dijo Carolina.
- ¿ Como te llamas? - pregunto Montse de pronto. La miro de nuevo. En sus ojos titiló una luz cargada de expectativas.
- Sergio - respondio.
- Ella es Carolina y yo soy Montse.
- Hola Carolina, hola Montse.
- Hola Sergio- dijeron los dos al unisono.
- ¿ Puedo invitaros a algo para celebrarlo?
- ¡ Si, hombre! - protesto Carolina - Estas buscando curro y te vas a poner a gastar.
- Tengo ahorros para aguantar un par de meses - justifico el.
- Ya, pero no. . insistio Carolina - Por cierto... - miro la hora y enarco las cejas como si acabase de recordar algo imprevisto - ¡ Vaya por Dios!- exclamo - He de irme.
Montse se puso tensa.
- Pero si...
- ¡ Lo siento, cielo! - Carolina ya estaba de pie, agitando las manos con su habitual efervescencia - ¡ No te he dicho que tenia que ver a Ismael? ¡ Que cabeza! - la detuvo al ver que ella pretendia levantarse - Oye tranquila, que es algo privado.


La presion de sus manos fue terminante. Montse no pudo luchar contra ella, a no ser que al final traicionase la comedia que su amiga estaba montando para dejarlos solos
Aunque se le notaba demasiado que era su intencion.


- Volveras ¿no? - quiso saber Montse.
- No lo se; pero por si acaso no me esperes - se dirigio a Sergio y le envolvio con una sonrisa de confianza- Me alegro de conocerte, de verdad. Nos vemos ¿eh?.Vale, chao.
Y sin darle mas tiempo a mas, se alejo de su lado.


- Vaya - comento el cuando Carolina ya habia desaparecido por la puerta desde hacia de cinco segundos- ¿Quien es Ismael?
Montse no le dijo que ella estaba preguntadose lo mismo."



SIETE



"El paseo, construido sobre la riera y asfaltado para ser el centro popular del pueblo, estaba lleno de gente, asi que definitivamente se alejaron de el,caminando sin aparente rumbo, aunque Montse se dirigiese a su casa sin decirselo. No era por incomodidad, ni tampoco por la hora. Se sentia bien, a gusto, por extraño que le pareciera, teniendo en cuenta que el era su primera compañia masculina en muchos meses, pero aun no tenia la suficiente paz como para disfrutarlo.
No estaba preparada.
Carolina le habria dicho que una siempre esta preparada para una aventura, o un rollo, o para todo lo que tuviera marcha o cambiara el color de la monotonia. Pero ella no era Carolina.
Sergio noto que se estaban alejando del centro.


- Siento, haberme presentado de aquella forma antes - dijo de pronto.
- ¿ De que forma?
- Bueno, estabais tu amiga y tu, y he aparecido yo...
- Si no conoces a nadie, salvo a las chicas a las que vas ayudando por la calle, es logico - trato de ser amable Montse, comprendiendo lo k le sucedia a su nuevo amigo.
- Pero puede que os haya molestado
- ¿ Porque habrias de haberlo hecho?
- Estabas muy seria.
Montse se detuvo y lo miro.
- Es que yo soy asi. - dijo con su mayor naturalidad.
- No lo creo - repuso el - Es como si te controlaras todo el tiempo.
- ¿Yo?
- Casi no te conozco, claro, pero diria que no estas en el mejor de tus momentos. ¿ Has suspendido?
- No - le dijo la verdad, porque no habia hecho ni un solo examen.
- Entonces perdona, debo ser yo, que soy muy susceptible.


Montse iba a decirle que el tambien parecia muy nervioso, muy tenso, pero opto por no hacerlo. Carolina tenia razon, era muy timido y ademas probablemente se sentia muy solo, extraño. A lo largo de aquellos treinta o cuarenta minutos de intimidad, desde que su amiga se marcho, habian estado hablando de un monton de cosas neutras, dispares, musica, deportes, como si los dos tratase de rehuir otros asuntos mas conflictivos o reales. Y era absurdo. Acababan de conocerse.
Aunque a Sergio se le notaba que ella le gustaba.
La mayoria de los chicos solia ser bastante transparente en eso.



- No era mi intencion parecer un palo de chica - confeso Montse reanudando la marcha - De todas formas tienes razon, he tenido un mal año. Entre otras cosas he perdido el curso.
- ¿ Ah, si?
- Ya no importa - se cruzo de brazos con su caracteristico gesto de determinacion y miro a lo lejos, hacia las montañas cuyas siluetas se recortaban sobre el cielo estrellado.

Sergio volvio a preguntar.
Y cuando lo hizo, fue para cambiar de tema.


-¿ Vives aqui todo el año?
- Si.
-¿ Y que tal?
Montse se encogio de hombros.
- Siempre he vivido aqui, no se - confeso.

- A mi encanta viajar, moverme -dijo el- En cuanto pueda me gustaria recorrer el mundo, ver las piramides de Egipto, Palenque en Mexico, las cataratas de Iguazú, Petra, Katmandú y bañarme en las Maldivas y en la Polinesia.
- Pues de momento has ido a parar a Villarana - se burlo ella - No esta mal. ¿ Como decidiste venir aqui?
- Pues... - Sergio desvio la mirada por un instante - fue casual. Me gusta esta zona, y a veces venia con mi moto por la carretera general hasta Villafranca del Penedés, o hasta puerto de Ordal. Un dia vi esto y me dije que era perfecto, aunque no me preguntes por que. Me gusta fiarme de mi instinto.
- Y estas aqui.
- Y estoy aqui.
- Pues aquella es mi casa - señalo Montse con un suspiro de resignacion - Yo si que estoy aqui.


A Sergio se le noto la desilusion, en el corte. Miro la hora de manera que pareciera que no lo hacia, aunque ella se percato. No era tarde.
La mayoria de los jovenes comenzaban a vivir en ese momento.
Sergio tubo la delicadeza de no preguntar.


- Gracias por dejarme acompañarte- dijo.
- No seas tonto.
El se detuvo a menos de veinte pasos de su puerta.
- Vale, pues...adios - se despidio.
- Adios - sonrio ella.


Eso fue todo."



Continuara...

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Primer latido

TRES


"Le molestaba que la siguieran tratando como una a enferma. Ya no lo era.
¿O si?
A veces tenia la sensacion de que los fantasmas de pasado la perseguian el resto de sus dias. Seria una anciana y todavia le preguntarian si se encontraba bien.

-¿ Como estas cariño?

Sus pensamientos se materializaron alli mismo, en forma de madre. Si no fuera por lo mucho que la habia visto llorar y por lo delgada que estaba, victima de los nervios, le habria pegado un soberna corte. No lo hizo, pero aun asi, no se mordio la lengua.

- Yo diria que estoy un poquito mejor que hace un rato, antes de irme, y tambien mejor que ayer, solo un poquito, pero mucho mejor, muchisimo mejor estera mañana y no digamos pasado mañana, aunque dentro de un año seguro que estare mejor que hoy, teniendo en cuenta que estaba fatal hace....

- ¡ Ay hija! - suspiro la mujer - Al final, no voy a poder preguntarte.
- Mama, si es que lo haces cada cinco minutos.
- No es verdad.
- Pues cada vez que salgo o entro.
- Has sido tu la que se ha empeñado en ir a comprar y regresar cargada. - Le reprocho su madre.
- Es que, si no hago ejercicio, voy a terminar ocmo la prima Lali.
- ¡ Pero si estas en lo huesos!
- ¿ Yo?
- Si, ya, yo digo tonterias. Eso mismo. Yo siempre digo tonterias.

Se hizo la digna. Empezo a sacar el contenido de las bolsas y a depositar los distitntos paquetes sobre el marmol de la cocina mientras fingia ignorar a su hija. Montse estuvo a punto de irse a su habitacion para ponerse el traje de baño. La detuvo el hecho de que, de nuevo, sintiera aquella infinita piedad de su madre.

- Mama - le dijo condenscendiente- he de hacer ejercicio. No puedo quedarme quieta, muerta de miedo.
- Si ya lo se - exclamo la mujer mostrandole sus ojos cargados de estrellas luminosas, al borde del llanto - Pero todavia tengo esa sensacion de que....
- Acabaras enferma tu - le advirtio su hija.

La posible respuesta no llego a producirse, Por la puerta de la cocina aparecio Julio, el hermano mayor de Montse, recien levantado pese a la hora que era. Iba en calzoncillos. En otras circunstancias habria ido a la nevera para coger algo sin molestarse en abrir la boca.
Pero eso era antes.
Mucho antes.

- Hola ¿como estas hoy? - se intereso mirandola.
- Sera mejor que no le preguntes - le advirtio su madre - A <<>> le molesta.

Montse tuvo ganas de gritar, pero eso, sin duda,habria sido demasiado.
Un cuarto personaje hizo acto de presencia ante de que respondiera: su hermano pequeño Dani. Entro en la cocina a la carga, como era su costumbre.
- ¡ Ya he termiando los deberes! - anuncio - ¿ Puedo ir a la pisci...?
Entonces vio a su hermana y se detuvo en seco, preocupado. Tanto que pregunto:
- ¿ Pasa algo?

Por lo general su hermano antes la atormenataba y le hacia la vida imposible sin el menor remordimiento de conciencia. Era natural, teniendo en cuenta que estaba en medio de sus dos hermanos. Y Dani, al fina y al cabo, era el pequeño, el <<>>. Ahora le habian leido tambien la cartilla. Caminaba con pies de plomo, no hacia ruido y a veces miraba como si fuera a caerse muerta en un abrir y cerrar de ojos.
¿ Como podia llevar una vida normal asi?
Montse salio de la habitacion sin decir nada, aceptando los hechos, pero rebelandose silenciosamente contra ellos."


CUATRO


"Se sentia tan rara,
Tan diferente.
Un año antes, el verano habia sido como todos. Es decir: un asco por tener que quedarse en Vallirana, sin ir a ninguna parte de vacaciones, pero maravilloso por poder estar junto a Arturo. De hecho, todo habia empezado entonces, pocas semanas antes de...
Un año. Solo eso. Y en ese tiempo...

Los pensamientos llegaban a embotarla, pero aun mas lo hacian las emociones que asaltaban los muros de su espirtu continuamente, a traicion, desarmandola, produciendole aquel vertigo, aquella sensacion de irrealidad. A veces no sabia que era mejor, si sabia que cara poner, que decir, como enfrentarse a su nueva vida con la apariencia de normalidad. Para ella misma era alucinante, asi que imaginaba lo dificil que debia ser para los suyos, su famila, sus amistades, el mundo entero.
Pero estaba viva. Eso era lo unico que contaba. Viva.
Aunque no dejaban de recordarle que casi se trataba de un milagro.
Todos, con su actitud.

Por eso, cuando la rodeaba. su vision de las cosas, sus dimensiones, todo habia cambiado. Exteriormente e interiormente. Los demas no se daban cuenta, porque no podian meterse en su cerebro, ni bajo su piel, ni mucho menos en su corazon, para mecerse con cada latido de esa nueva vida.
Quizas todos deberian ir a un psiquiatra. Todos. Ella, su familia, el pueblo entero.

El silencio de su habiatacion la conforto. Solo entre las cuatro paredes de ese espacio propio se sentia bien, a salvo de todo mal. Era lo unico que tenia, ese reducto le pertenecia. Mas alla de la puerta quedaba el resto del universo: su madre, en la cocina, dandole vueltas a la cabeza; su padre, trabajando y apartado durante horas de todo aquello, pero igualmente pendiente del telefono y de su miedo, superado no derrotado; su hermano mayor, a punto de ir a la universidad y lleno de planes, recuperandose del impacto de aquellos meses pasados, en los que casi de milagro, no perdio el curso; Dani, convertido en el rey de la pequeña piscina, con lo cual acercarse a ella era una temeridad, que se pasaba, sin embargo, el dia mirandola como si fuera un fantasma; Carolina, siempre dispuesta a animarla convertida en su fuerza moral, aunque a veces su energia la llevaba a rozar los extremos.


Montse, de espaldas al espejo de la pared,empezo a desnudarse para ponerse el bañador. Un bañador no muy seductor, pero el unico que habia encontrado cerrado por el cuello. Una rareza. Se quito la camiseta, los pantalones y la ropa interior. Cuando se quedo desnuda. se dio cuenta de que el bañador estaba cerda del espejo, asi que, al girarse y alargar la mano, se vio reflejada por un momento, de refilon.
Cerro los ojos, cogio la prenda y volvio a darle la espalda al espejo.
Entonces se percato de lo absurdo que habia sido su gesto.
Si ella era la primera en no enfrentarse a la realidad, ¿como podia pretender que su familia lo entendiera?

Vacilo, pero fue apenas un instante. Luego giro sobre sus talones por segunda vez y se enfrento a su imagen en el espejo. La cicatriz, que nacia en su garganta, bajaba en una espantosa vertical atravesandola el cuerpo casi hasta el ombligo. Era como una cremallera que no se abria. Una cremallera rosada y salpicada constantemete por trazos horizontales. Pasaba entre sus pechos jovenes y hermosos como un rio seco. Y aun siendo espantosa, eterna, sabia que representaba la puerta de su esperanza, la clave de su nueva vida. La cicatriz no era mas que la huella visible, el vestigio de lo sucedido.
Se llevo la mano derecha hasta ella.
La toco.
¿Era la primera vez que lo hacia?
No, pero si de aquella forma.
Cerro los ojos y escucho los latidos de su corazon.
Su corazon.

La vida es muy extraña, pero solo cuando se esta a punto de perderla tomamos conciencia de lo que vale y de que lo es todo, porque no tenemos nada mas.

Montse llenos sus pulmones de aire y se puso el bañador.
Tiempo. Necesitaba tiempo.
A fin de cuentas, estaba aprendiendo a vivir de nuevo."



CINCO


"Carolina fue la que le dio el codazo, nada disimulado, segun su mas puro estilo.
- ¡ Esta ahi! - cuchicheo, aunque fue como si lo gritara.
- ¡ Ay! - protesto Montse, por el golpe - ¿ Quien esta ahi?
- ¡ El!
- ¿Pero...?
- ¡ No, no te gires! ¿Estas loca?
- ¡ Tia, vale ya!
- ¿ Desde cuando te has olvidado de las normas? No girarse. Es una de ellas.
- ¿ Quien esta ahi?
- ¡ El timido! ¿Quien va a ser?

No se lo dijo, pero creia que se referia a Arturo.
- Bueno ¿y que?
- Es que nos ha visto, ¡y viene hacia aqui!
-¿ Como que viene hacia aqui?
- Pues eso, que viene.

Se lo dijo sin abrir apenas la boca, con los labios distendidos en una sonrisa, fingiendo mirar a todas partes. Eso obligo a Montse a mantener la calma y guardar silencio. Carolina ya no volvio a hablar.
Contuvo el aliento menos de tres segundos.
- Hola - escucho su voz por detras.
Fue el momento de liberar tensiones. Esta vez si giro la cabeza y le vio aparecer por la izquierda. Llevaba una camisa muy bonita y unos vaqueros que se ajustaban perfectamente a su figura. No era un modelo, pero realmente parecia recien salido de un anuncio de la television. Un anuncio de gente sana.

- Hola - contesto con una calida sonrisa Carolina.

El chico miro a Montse.
-¿ Que tal?
- Bien.
- Me alegro.
- Bueno, cai sobre una parte blanda - sonrio ella.
Carolina metio baza a la primera oportunidad.
-¿ No quieres sentarte? - le invito.

Recibio la patada de Montse por debajo de la mesa, pero logro mantenerse estoica, como si nada, con la misma sonrisa cicelada por el fuego de la experiencia sobre su rostro.

- Bueno, no quier molestaros, solo...
- Tu no eres de por aqui¿ no?- continuo Carolina viendo que se el escapaba.
- No, soy forastero. Acabo de llegar al pueblo y no conozco a nadie, la verdad.
- Pues entonces ya nos conoces a nosotras. Va, sientate y no te hagas el interesante.

Esta vez la nueva patada de Montse no la alcanzo, porque Carolina se aparto antes de que llegara a su pierna. La silla hizo un ruido curioso, similar a un gemido, al desplazarse por el suelo. Entre la marea de voces de los que llenaban el Casino, sono como hiriente estrepito. Media docena de miradas convergieron en ellos.

-¿ De verdad no os importa? - vacilo el mirando a Montse.
-¡ Que no, hombre ,que no! - contesto Carolina.
- Bueno, pues... gracias - dijo el recien llegado.

Y se sento entre las los."


Continuara....










martes, 23 de diciembre de 2008

Primer latido

Hoy buscando entre mis cosas un cd me encontrado con otra cosa, un viejo libro, un libro que creo que es uno de los mejores que he leido en mi vida, es un libro de adolescentes.



Cuando me lo dejo una persona, fui reticente a leerlo, me habia explicado de que iva y no tenia ganas en ese momento de mi vida de leer ese tipo de historia. Tarde mas de cuatro o cinco meses en decidirme a leerlo y en cuanto lo cogi en mis manos y lei la primera frase...me engancho... os lo ire escribiendo capitulo a capitulo a capitulo aqui, porque a pesar de que un simple libro de adolescentes creo que tiene algo...quedaros con algo mas alla de la historia de amor... es un libro de Jordi Sierra i Fabra.


UNO


"Justo cuando tropezo, el aparecio a su lado.

Fue algo fortuito e inesperado, casi ridiculo,porque primero dio un traspies y luego dos pasos intentando mantener el equilibrio. Ademas, se asusto. Eso fue lo que hizo que perdiera la verticalidad y, no caerse de bruces, apoyo una mano en el suelo y acabo cayendose de espaldas, O sea, que quedo sentada en el suelo, mitad avergonzada.
Lo segundo, evidentemete por el.

- ¿Te has hecho daño?
- No.
-,Dame la mano.

¿Que podia hacer? Se la dio y el tiro de ella con fuerza, devolviendola al mundo normal. Una vez de pie, ante todo comprobo su aspecto. Pero de reojo siguio examinadolo. Era un poco mas alto que ella, de complexion bastante atletica; la camiseta permitia ver sus brazos y la extension de sus hombros. El cabello, muy negro, daba la impresion de ser a la vez muy suave. Pero sin duda lo que mas me fascinaba eran sus ojos, la nariz y los labios, que formaban una simetria perfecta. Y esos ojos la miraban de una forma muy directa, especial; se dio cuenta en seguida.
En otras circunstancias le habria parecido atractivo.

- ¿Estas bien?
- Si, si, no ha sido mas que el susto.
- Ibas distraida,
- Pensaba en mis cosas.
- Ya.

Se enfrento a su mirada y fue en ese momento cuando se dio cuenta de que el estaba palido, casi tan asustado como lo habia estado ella en el momento de caerse. Sus ojos tralucian miedo, y eso conferia a su rostro un extraño efecto que la desconcerto aun mas.

- No me ha pasado nada, en serio- se vio en la obligacion de traquilizarlo.
- Bueno, pues...-vacilo el, como si no supiese que hacer.
- Gracias.
- Vale.
- Adios, hasta luego- se despidio ella, dando por terminado aquel dialogo de besugos presidido por los nervios.

Pero mientras se alejaba de el, dejandolo alli quieto, en mitad de la acera, supo que seguia mirandola, y que en sus ojos permanecia aquella luz curiosa, expectante, tan distinta a todas las miradas, incluso tratandose de lo mas natural: un admirador.
Una luz llena de sensaciones.

Logro continuar andando si girar la cabeza. Le costo, pero lo hizo, con un ejercito de hormigas recorriendo su espina dorsal y un frio vacio en la boca del estomago.
Despues se metio en la panaderia, una docena de metros mas alla y suspiro aliviada al sentirse a salvo, aunque no sabia de que.


DOS

"Escucho la voz de Carolina, su mejor, su unica amiga verdadera, justo al doblar la esquina que conducia a la calle en que estaba su casa, oculta desde alli por los arboles del jardin y el pequeño muro.
- ¡Montse!

Se detuvo y, al verla, dejo las dos bolsas en el suelo. Hacia mucho calor, muchisimo, lo que auguraba un verano insoportable a medida que avanzaba mas. La urbanizacion en la que vivian, aunque cercana al pueblo, tenia muchos desniveles y cuestas, asi que aprovecho la parada para descansar y agradecio no hacerlo al sol. Las ramas de uno de los frondosos pinos de los señores Ferrer la protegieron mientras Carolina trotaba a su direccion. Le envidio su top y su minifalda. Ella llevaba una camiseta cerrada y unos vaqueros. Todavia le costaba aceptar que nunca podria llevar escote, un biquini, ni siquiera un traje de baño escotado.
Nunca mas.

- ¡Caray, tia!- resoplo Carolina al llegar junto a ella- No sabes las ganas que tengo de motorizarme, aunque solo sea para venir a tu casa.
- ¿ No dices siempre que esto es mucho mas tranquilo que en el centro del pueblo?
- Si, ya, pero....
- ¿Vienes a bañarte?- le pregunto Montse, dudosa, al ver que su amiga no llevaba la bolsa con el bañador.
- No, no puedo. Te he visto de lejos y solo queria preguntarte que haremos esta noche.
- Vamos al Casino, ¿no?
- Bueno - accedio Carolina.
- Oye - no espero ni un momento mas; queria contarselo - ¿Recuerdas al chico del sabado?
- ¿El que no paraba de mirarte con cara de extasis concentrado y dolor de estomago?
- Si.
- Claro que lo recuerdo, ya te lo dije que era muy mono.
- Pues acabo de verlo.
- ¿ Ah, si? -se quedo en suspenso Carolina- ¿ Y...?
- Hemos hablado.
- ¿Que? -la cara de su amiga cambio -Cuenta, cuenta.
- Nada, que iba por la calle, he tropezado, me he caido...
- ¿Que te has caido? - se alarmo su amiga.
- Una buena culada.
- ¡ Oh Dios, que verguenza! - y cerro los ojos - No me digas que el...
- Estaba alli - le confirmo sus sospechas Montse - Pero es que ademas aparecio como por arte de magia ¿entiendes?
- ¿ Y te ha ayudado a levantarte?
- Si.
- ¡Lo sabia, lo sabia! - canto Carolina - Ya te lo dije. ¿ Que tal?
- Nada.
- ¿Como que nada? - su voz se lleno de reconvinciones - ¿Como se llama? ¿Quien es? ¿Habies quedado?
- ¡Eh, alto! - la detuvo Montse - Me he caido, estaba alli, me ha ayudado y eso ha sido todo.
- ¿Le has dejado escapar?
- ¿ Que querias que hiciera? ¡Por Dios! Mira que eres...
- Oye, rica, ¿tu crees en las casualidades?
- No se.
- Pues yo no. Lo dejaste colgado el sabado y esta esperando su oportunidad.
- La ha tenido y no me ha dicho nada.
- Porque es timido, ya se le notaba. ¿ A que estaba nervioso?
- Bastante - reconocio Montse - Se ha asustado casi mas que yo al verme en el suelo.
- Normal.¿ Que quieres? Si le gustas, montas el numero, tu no le das pie y el es timido...
- Carolina...
- Yo no digo nada - se definio ella - pero ya sabes lo que pienso: que necesitas un poco de marcha despues de lo de Arturo.
- Bueno, vale ya, ¿no? - se quejo con amargura Montse.

Carolina bajo la cabeza. En su rostro, enmarcado por una abundante melena negra, aparecio una sombra de culpabilidad. Su amiga la vio morderse el labio inferior; se habia dado cuenta de que acabada de meter la pata, por otro lado algo habitual en ella.

- Vale, lo siento- dijo - Te juro que no volvere a mentarlo.
- No es eso - manifesto con cansancion Montse - Es que...- no encontro palabras para explicar lo que sentia, asi que acabo suspirando antes de agregar - Bahh dejalo, no me hagas caso. Todabia sigo sensibilizada-
- A veces hablas tan fino - secundo su suspiro Carolina levantado la cabeza- ¿ Por que no dies simplemente que estas cabreada ademas de dolida?

Logro hacerla reir, algo bastante dificil en las ultimas semanas.
- Bueno, ¿te vienes o no?
- Te ayudare a llegar a casa con esto, se ofrecio Carolina cogiendo las bolsas del suelo - pero tengo que largarme a toda prisa.
- Eh, dame una- protesto Montse.
- Da igual vamos.

Se resigno. Carolina ya le habia sacado cinco metros de ventaja calle arriba."

Continuara....

jueves, 18 de diciembre de 2008

Cosas mias



Os dejo la cadena que Vero desde su blog me propone...


QUE ME GUSTA:


-Pasar mi mano entre el pelo de mi hermano, rubio y con rizitos.

-Ver una sonrisa en la cara de la gente que me importa.

-Me gusta escuchar música mientras hago cualquier cosa, dormir, leer, limpiar...

-Me gusta soñar.

-Me gusta escribir, de siempre, aunque lo haga desde hace poco.

-Me gusta caminar...aunque me cueste...

-Me gusta tocar, no soy tocona, pero cuando lo hago me gusta sentir la piel, de verdad...

-Me gusta hablar poco, pero decir lo que tengo que decir.

-Me gustan los deportes de motor.

-Me gusta la sinceridad.

-La sonrisa picarona de mi hermano cuando hace algo malo...jijiij

-La libertad...

-Las peliculas de Audrey Hepbourn


-Me gusta la lealtad antes que la fidelidad.


QUE NO ME GUSTA:



-La soberbia en la gente.

-La mentira.

-Las injusticias,por encima de todo, casi prefiero una mentira que una injusticia.

- El miedo...porque paraliza los sentimientos.

-La mala educción.

-Perder a un juego...aajjj me revienta perder...jajajjaja.

-Las amistades peligrosas.





Se lo paso a Cris, aunque yo ya se muchas cosas de ella, me gustaría que todas/as vieran lo buena persona que es y lo mucho que hace falta mas personas como ella en el mundo, a Lorena y a Davi.



Gracias Vero por pasarme la cadena y por darte algo mas a conocer, ahora ya sabéis algo mas de mi vosotros.



Biquiños!!!


PD: Con un poco de retraso y saltandome un poco las reglas, incluyo hoy tambien a Ojos de Perro Azul!!!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Heart...You’ll Never Walk Alone...

Corazón...no me dejes...quedate conmigo y los dos lucharemos juntos...corazón dime que esta vez vas a luchar conmigo... corazón...


Corazón..di que si...respondeme.... di que esta vez me vas a responder...dime un si...sabes que no puedo seguir sin ti corazón...


Corazón estas herido, lo se... se que te cuesta lo se... se que es difícil lo se... pero no me abandones ahora...no...ahora no...




Corazón sufridor...corazón herido... corazón roto... saca fuerzas...sacalas y ayudame...ayudame como yo lo estoy haciendo desde aquí...


Corazón,saca fuerzas desde dentro como yo las he tenido siempre...por favor... no me dejes sola ahora...yo no lo haré nunca contigo...


Corazón...sabes que sin ti no puedo... lo sabes... eres mi motor...mueves mis piernas... mis brazos... ves por mis ojos... saboreas por mi boca... hueles por mi nariz...


Corazón...tu lo eres todo para mi, yo sin ti no se como vivir.. no se como caminar...


Corazón, tu nunca caminaras solo...late y los dos juntos caminaremos, late y los dos latiremos...late y los dos viviremos...


Corazón tu nunca caminaras solo...



lunes, 15 de diciembre de 2008

De madrugada...


Se que podemos ver la mañana y por la ventana poder escapar de madrugada sin que nada se nos vaya a cruzar...

De madrugada se que puedo contar con tus palabras.... de madrugada se que estas ahí...Quiero ser el verbo puedo...quiero andarme sin rodeos...confesarte que una tarde empecé a morir por ti... eso ya lo sabes....


De madrugada me haces reír... hasta llorar...me haces pasar frió... y calor...en una sola madrugada me haces pasar por todos los sentimientos posibles...


De madrugada te podría odiar... pero de madrugada te prefiero así, pérfido y cruel en ocasiones...lo reconozco... contigo soy masoquista...


De madrugada...de madrugada... pasa todo... ese es mi día...me acuesto de día y me levanto de noche... y así llega la madrugada...


Quiero que esas madrugadas se conviertan en verdad y no tener que ver tus letras...quisiera verte a ti... quiero ver tu piel... quiero ver tu voz... quiero ver tu pelo moviéndose con el viento...

En un día como ese caminaré más despacio, en un día como ese defenderé mi verdad en un día como ese te amarraré con mis brazos ...no importa en donde estés yo desde aquí te besaré en mis sueños,mi sangre arderá por ti hasta que se pierda por tu cuerpo...

Y mírame y verás que mis ojos te aman más...y mirame y verás que te digo la verdad...el que se mezcla con mi sangre y hace parte de mi vida...



De madrugada te veo a través de mi ventana...estés en al parte del mundo que estés tu... porque se que miras el mismo cielo que yo de madrugada...




 
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