miércoles, 4 de febrero de 2009

Cumpleaños de la Reina Lorena I

En un lugar del mundo del cual me quiero acordar (pero no voy a nombrar,jajajaja), habia un pequeño reino. Tal dia como hoy hace 22 años nacio la Reina.


Pasaban las 23 horas y ella vio la luz. Nacio un 4 de Febrero para manejar su Reino. En su infancia la joven Reina fue algo discola y no queria hacer mucho caso a la Reina Madre, que le costaba hacerse con el control de que pequeña princesa... era exigente, testarura, y algo orgullosa... pero la pequeña Reina fue creciendo...hasta que llego un dia en el que hizo de su Reino un lugar solo suyo... el dia en que ella se hizo Reina.

Hoy en dia sigue ya ha encontrado su Rey y juntos ahora gobiernan su propio Reino independiente, son felices y todos sus subiditos estan contentos con su reinado.


Hoy 4 de Febrero, cumple años la Reina Lorena I y como tal tiene festejos previstos para el proximo fin de semana. Una gran cena de gala, en la que todos sus subditos estan invitados. El menú estara compuesto por ( cuento lo que se hasta ahora) :







Vieiras gratinadas













Y alguna carne (aun no se sabe de que tipo..jajaja)










Todo ello con una suculenta tarta (supongo yo...) de postre.











Pues nada Reina Lorena, todo este paripe para felicitarte el cumpleaños!!!!!! jajajajajjaj.


FELICIDADES

lunes, 2 de febrero de 2009

Quinto latido


TREINTA Y CUATRO



"Carolina asomo la cabeza, en silencio, por la puerta de la habitacion de Montse. La pillo completamente desprevinida, de espaldas y ordenando su ropa, que estaba hecha un revoltillo encima de su cama. En ese instante parecia dudar, con una camisa de color frambuesa entre las manos. Opto por echarla al suelo, sobre un pequeño monton de prendas que se levantaba a su derecha.

- ¿Haciendo cambio de vestario? - la asusto.
Montse giro la cabeza.

- ¡Eh tia! - protesto - Podrias llamar ¿no?
-¿Por que? ¿Tienes miedo de que te pille con el? - se burlo la recien llegada.
- ¡Hala, que bestia eres! - exclamo Montse.

Carolina cerro la puerta a su espalda y entro. Se sento en la cama y cogio una blusa.

- Oye, esta no iras a tirarla, ¿verdad? Es monisima.
- No voy a tirar nada, solo hago un poco de limpieza- dijo Montse en tono paciente.
- ¿Y por que no me llamabas para algo tan delicado? Sabes muy bien que tienesel gusto al final de la espalda.
-¿Has venido a meterte conmigo?
- Bueno, deberia - calculo la visitante - Hace tres dias que no se nada de ti, ni te veo ni pareces acordarte de que existo.

Montse se sintio culpable. Coralina sabia como ponerle el dedo en la llaga. Dejo la nueva prenda que habia seleccionado donde estaba y se sento junto a su compañera. Le paso la mano por los hombros.

- Vale, lo siento. Perdona - dijo sinceramente.
- Es el sino de las que no tenemos novio - fingio echarse a llorar Carolina, dando rienda suelta a su lado mas payaso - ¡Estamos condenadas a la soledad, porque nuestras amigas guapas se lo quedan todo! ¡Buaaa!

Montse se le echo encima. Carolina no pudo con el ataque, especialmente porque ya se le estaba escapando la risa. Cayo de espaldas, retorciendose a causa de las cosquillas que le hacia su amiga. Fueron diez o quince segundos de liberacion y carcajadas, hasta que la atacante ya no pudo mas y las dos quedaron boca arriba, respirando con fuerza y retornando a la calma. Cuando lograron acompasar sus respiraciones, fue Montse la primera en hablar.
- Lo siento - dijo de nuevo - es que estoy en el septimo cielo, ¿sabes?
- Ya, ya - asintio Carolina, vehemente.
- En serio, ni siquiera se que dia es hoy.
- Ya, ya - volvio a decir - No hace falta que lo jures.
- Bueno tu decias que fuera a por el, ¿no?

Carolina se incorporo.

- No, si me gusta que sigas mis consejos, faltaria mas. A saber donde habrias ido a parar tu sin ellos.
- No seas fantasma. Hablo en serio.
- Ningun problema. Yo entiendo muy bien que dos son compañia y tres multitud. Pero ahora podemos ser cuatro...
- ¿Como que cuatro?
- Bueno - Carolina se miro las uñas de la mano derecha llena de satisfacion - Como anoche la nena se ligo a Quiquito.
-¿Te has ligado a Quique?
- Pse.
- ¿ A Quique Puig?
- No, si te parece sera Quique Martinez - la miro con cara de horror - ¡Pues claro que es Quique Puig, tia!
- ¡Guau! - dijo Montse plegando los labios en señal de admiracion - Que puntazo.
- Pero n es nada serio como lo tuyo, no vayas a creer - le quito importancia Carolina.
- ¡Anda ya, mujer fatal! - la empujo Montse- ¡Mira que eres fantasma!
-¡Uuuuh! - la asusto.
- Cuenta, ¿como fue? ¡Va!
- Nada importante, en serio. Coincidimos en la cafeteria, en el lugar adecuado y en el momento adecuado. Nos pusimos a hablar, quedamos para despues y, yo sabes, "que si me has gustado siempre", "ah, pues yo creia que tu...", "y mira que bien", y esto y aquello y lo de mas alla... Al final un besito y a ver que pasa.
- ¡Jo! - Montse la miro con admiracion.
- Venga pasa de mi. ¿Y tu que?
-¿Yo?
- Tres dias sin verte, despues de que lo devolvieras al pueblo, son muchos dias. Asi que cuenta.
- Pues no hay mucho que contar.
- Pero... - Carolina hizo un gesto de ambiguo misterio, oscilando y moviendo al mismo la cabeza y ambas manos, asi como los dedos.
- Nada, en serio - se encongio de hombros Montse - Paseamos, hablamos, nos miramos, nos besamos...
- Retrato de una pareja feliz - bautizo la estampa Carolina remarcando cada palabra con el aire.
- Pues si.
- ¿Te ha explicado algo mas?
- No, nada.
- ¿Le has preguntado?
- No.
- ¡Pues si que...!
- Quiero darle tiempo, en serio - se justifico ella- Todo esto nos ha cogido desprevenidos y, ahora tenemos algo maravilloso que no queremos perder. Yo no quise confesarle lo mio porque estaba aterrorizada: ahora lo se. El lo entendio y no me lo ha echado en cara. Y Sergio tiene algo muy dentro de si, algo que probablemente le hace mas daño de lo que yo misma pueda imaginar. Asi que no quiero forzar nada.
- ¿Crees que hubo otra?
- Es probable- reconocio valientemente Montse.
- Y le hizo polvo.
- Es probalbe - repitio por segunda vez.
- Asi que huyo de Tarragano, de su casa, dispuesto a inicar una nueva vida y entonces... ¡tu! - anuncio de nuevo Carolina como si hablara del guion de un pelicula.
- El dia menos pensado me lo contara todo, lo se. Es solo cuestion de tiempo. Ahora lo unico que queremos es estar juntos, ser felices. Dios mio, Carolina, es tan dulce, tan tierno, tan...
- ¿Hablas de un tio o de un pastel?
- ¡Vete a freir esparragos! ¿quieres?
Carolina la abrazo riendo.
- Vale,vale - quiso calmarla - Si es que me encanta, en serio. Y si pudieras ver la cara de tonta que pones...
- No tengo otra.
- Y pensar que al empezar el verano estabas mas funebre que en un entierro - suspiro su amiga dandole un beso de afecto en la mejilla.

Montse se quedo en silencio unos segundos.

- Como cambian las cosas en poco tiempo,¿verdad? - dijo al fin.
- ¿Que si cambian? - bufo Carolina incapaz de hablar en serio dos segundos seguidos - Fijate tu que, ahora que tengo a Quique, estoy empezando a plantearme lo de Fernando. A fin de cuentas, a una mujer como yo le gustan los retos.

Esta vez Montse le echo la almohada sobre la cabeza.
Y luego se le sento encima, sin hacer caso de sus gritos."




TREINTA Y CINCO



"El doctor Molins lanzo un largo y profundo suspiro de felicidad al hacer las ultimas comprobaciones. En su cara aparacio una significativa sonrisa que le iba de oreja a oreja.

- Querida - dijo - yo diria que nunca has estado mejor.
- ¡Bien! - asintio ella.
- Ya puedes vestirte - el medico se puso en pie - Te aseguro que pocos pacientes mios tienen un estado tan saludable como el tuyo.
- Osea que...
- Mira si por mi fuera, ya no te querria ver mas el pelo al menos en seis meses o un año. Pero para seguir con los examanes rutinarios, calculo que septiembre deberiamos echar un nuevo vistazo. Por seguridad.
- O sea que en agosto, ¡estoy libre! - dijo Montse.
- Del todo.
- Fantastico - canto ella llena de alegria.
- A ver - bromeo el medico - ¿o te creias que ibas a fastidiarme las vacaciones?
- No, no, por favor.
- Pues eso.

Era una persona encantadora. La habia ayudado mucho. Supo darle confianza en los peores momentos y esperanza cuando parecia no haberla en ninguna parte. Le caia muy bien, pero el hecho de no verle en todo un mes era la mejor de las noticias.

- Te noto... no se, distinta - dijo el doctor Molins desde la puerta, antes de reunirse con los padres de su paciente.
- ¿Ah, si?- se detuvo Montse.

No sabia que se le notase tanto.
- Si, te brillan los ojos, estas muy alegre, bromeas.. En una palabra: pareces radiante.
- Pues no se - se puso roja sin poder evitarlo.
- Vale, vale, como decis los jovenes. Sea lo que sea es bueno. Sigue asi. Cuando alguien esta enfermo, la cabeza influye mas del cincuenta por ciento en la recuperacion total. Te espero fuera.
- Voy en seguida.

El doctor Molins salio y la dejo sola. Acabo de vestirse. Penso que le habira gustado contarselo, pero uan le daba un poco de corte y verguenza. La gente mayor opinaba todavia que los amores de antes de los veinte no funcionaban. Sonreian, decian "oh, que bien" y cosas asi, pero en el fondo se los tomaban con si los jovenes estubiesen jugando. No entendian que no era un juego, que el amor a los dieciseis, diecisiete o dieciocho años es casi siempre lo mas fuerte y fundamental. Incluso a los quince, como su prima Asun, o los catorce como Miriam, la del colegio, que despues de cuatro años seguia igual de enamorada de su novio.

Los mayores olvidaban pronto como fueron sus años de adolescencia y la juventud. O decian que eran otros tiempos diferentes.
¿Desde cuando el amor cambiaba con los tiempos?
Acabo de vestirse y salio fuera, donde el doctor Molins estaba asegurandole a su madre que no verla en todo un mes era una buena señal y no se preocupara."


Continuara....

sábado, 31 de enero de 2009

Cuarto latido



TREINTA Y UNO


"Sergio tal vez no corriera, como le habia dicho, pero Tomas si, mucho, quizas demasiado. Y tan malo seria para su objetivo un accidente como que la policia lo detuviera por alguna infracion o por exceso de velocidad.


Montse, agarrada a el, le pidio que condujera con prudencia, sin apartar la vista de denlante pata intentar ver la moto de Sergio, su casco blanco, una esperanza.

Tal vez hubiera sido todo mas facil preguntandole a la dueña de la pension, las señas de Sergio. Ella debia de tenerlas en su registro.
Bueno era una posibilidad mas.

¿ Por que Sergio nunca se las habia dado?
Claro que, ¿ para que darselas? Ya no vivia en Tarragona.
¿O si?

Su cabeza estaba a punto de estallar. No compredia nada, nada en absoluto. De pronto todo era irreal, habia sucedido en un abrir y cerrar de ojos y, mientras corrian devorando kilometros por la carretera, los fragmentos de la carta zumbaban en su mente como aguijones, clavandose en las paredes de su cerebro: "Tus labios sellaron un monton de heridas", "tambien a mi me han hecho mucho daño", "jugar con el destinio"... Sus palabras y los recuerdos llenaban su mente: la timidez de Sergio, su miedo, la atracion que ambos habian sentido desde el primer dia, pero contra la que, de una forma u otra, ahora se daba cuenta, habian luchado.

Montse tenia sus razones, ¿y el?

La moto de situo a la izquierda para adelantar a una fila de coches delante de uno de esos semaforos que se activan segun la velocidad de los vehiculos y que salpican las entradas de los pueblos. Uno de los automovilistas hizo sonar el claxon en señal de protesta por el adelantamiento. Tomas ni se inmuto. El semaforo cambio de nuevo a verde cuando llegaba el asi que acelero y volvio a darle gas.

Montse, ante la sensacion de velocidad, sentia el vertigo de miedo mezclado con la esperanza. La moto de Tomas volaba y, sin embargo, sus esperanzas empezaron a agonizar al ver Vilafranca del Penedés a lo lejos, a unos tres kilometros.

La autopista para Tarragona se cogia pasado el pueblo, no antes, y en sabado, los munerosos semaforos que jalonaban el paso del la carretera por la localidad ejercian de continuos tapones. Quizas esa era la clave.

Parecia imposible, pero, aprovechando la larga recta, hicieron los tres kilometros en un tiempo record. Tomas queria cumplir la promesa hecha a Carolina, porque su hermana era peligrosa, capaz de arrancarle los ojos si le fallaba.

Al entrar en Vilafranca, se encontraron con una larga doble fila de coches parados a causa del primer semaforo. Tomas repitio el adelantamiento. Llegaro al semaforo sin ver la moto de Sergio.

Y entonces, en el siguiente semaforo, a punto de arrancar en cuanto se pusiera en verde, Montse lo vio.
Sergio.

-¡Alli! - grito por encima del hombro de Tomas.

La potente maquina de quinientos centimetros cubicos volo sobre el asfalto."



TRENITA Y DOS


"La moto de Tomas adelanto a la de Sergio nada mas iniciar la ultima marcha, con el cambio de rojo a verde. Primero, Sergio parecio no entender la maniobra. Despues al ver los gestos de Montse, la reconocio.

Casi se estrello contra el coche que lo predecia. Montse temio que no parara, pero, por si habia alguna duda, Tomas se coloco por delante para hacerlo frenar. Sergio disminuyo la velocidad, hasta detenerse a la derecha, y subio la moto sobre el paseo arbolado que constituia el bulevard central de Vilafranca. Tomas hizo lo mismo una docena de metros mas adelante, suficientes para que su pareja pudiera hablar a solas con el sorprendido Sergio.

Montse no perdio ni un segundo, ni siquiera para quitarse el casco y dejarlo en la moto de Tomas.Salto de ella y echo a correr mientras se lo sacaba. Lo acabo de hacer justo al detenerse delante de Sergio. Entonces sus manos cayeron a ambos lados del cuerpo, sin fuerzas, todavia sujetandolo con la derecha. Sergio tambien se habia quitado el suyo. Ambos quedaron como paralizados, incluso sus ojos, doloridos y con la huella de algunas lagrimas los de el, suplicantes los de ella.

La primera palabra tardo en estallar. Una eternidad.
Y la pronuncio Montse.

- ¿ Por que?
No hubo respuesta, solo dolor.
- ¿Por que? - repitio ella con mas fuerza.
- Era mejor dejarlo asi - susurro el.
- ¿Que te pasa?
- Nada - Sergio bajo los ojos rehuyendola.
-¿Es esto? - Montse se toco la cicatriz con la mano izquierda y, al ver que el no la miraba acabo gritando - ¡Mirame! ¿Es por esto?
- ¡No! - exclamo el muchacho.
- Dime un cosa, ¿sabias que la tenia?
- Si.
- ¿Sabes lo que paso?
- Si.
-¿Desde cuando?
- Desde el primer dia- confeso.
- ¿Como lo supiste?
- Por Dios Montse, ya basta. Eso no importa.
- Tu lo has dicho, no importa. -dijo ella - Lo unico que importa es que estoy bien, y aun me he sentido mucho mejor desde que tu... - la emocion le impidio continuar hablando, aunque lo intento - ¿No crees que... es tarde para echarse... atras?
- Nunca tenia que haber sucedido- movio la cabeza Sergio, victima de un profundo pesar.
- ¿Por que? - volvio a gritar Montse, incapaz de comprenderlo -Y ademas, ¿que importa esto ahora? ¡Ha sucedido y ya esta!
- Lo se - acepto Sergio.
- Entonces, ¿por que te vas?
- Por miedo - la miro fijamente - Te lo decia en la carta.
- ¿Miedo de que?
- Te quiero - dijo el.
No fue una aclaracion, sino un golpe, un estallido.

- Y yo a ti, por Dios... - gimio ella.
- Pero ha sido todo tan rapido.
- ¿Y que? Yo era la primera que no queria enamorarme, pero esas cosas no se escogen,pasan y ya esta. Ahora te quiero, ¿cual es el problema?
- Es que.. - apreto los puños y las mandibulas - ¡ No tengo nada! - acabo diciendo - ¡Acabo de llegar a Vallirana, estoy sin trabajo, no soy nadie, ni siquiera me conoces!
- ¿Es que alguien conoce a alguien alguna vez?- repuso Montse - Mis padres llevan casados venintitres años y a veces mi madre aun le dice a mi padre que no lo conoce. Para eso decide unirse la gente, para compartir cosas.
- Entonces soy un cobarde - se acuso Sergio.
- Todavia no se lo que eres, pero si se lo que no eres y, desde luego, no eres un cobarde. ¿Por que no te das una oportunidad y me la das a mi?
-Montse, ¿y si...?
- Sin preguntas - lo detuvo ella - Ni preguntas ni condiciones. Seguimos y nos damos el tiempo que parece que necesitamos, pero juntos.

Sergio dejo caer la cabeza sobre su pecho.

- Vuelvete conmigo, por favor - le pidio Montse - Ni siquiera tienes que preocuparte por el viaje, ¿Ves? Tengo casco.

Casi le hizo sonreir: Los dos sabian que llevaba uno de mas, ahora posiblemente posiblemente en la bolsa de viaje anudada atras.

-Estas loca- dijo el.
- Ya lo se. Creo que, que ademas del corazon, me cambiaron los tornillos de la azotea. Pero estoy de lo que hago, te lo juro.

Sergio tenia las manos libres. Se las puso en los hombros. Basto con ese contacto para que Montse dejara caer el casco al suelo. Paso sus brazos alrededor del cuerpo de Sergio. Y se abrazon despacio, largamente, sintiendose, antes de levantar sus cabezas y besarse por segunda vez en su vida.

En su universo, todo era paz y silencio.

Tanto, que ni siquiera oyeron el ruido de la moto de Tomas arrancando de nuevo para regresar a Vallirana.

El hermano de Carolina sonreia con serafíca complicidad."





TREINTA Y TRES


"La moto de Sergio se detuvo a unos metros de la casa de Montse, segun su costumbre. En el momento de bajar, ella se quito el casco. No solo tenia ganas de liberarse de esa coraza, sino tambien de respirar y, por encima de todo, de hacer lo que hiz cuando el tambien estuvo libre del suyo.
Abrazarle y besarle.

Sergio parecio asustarse primero, antes de mirar a su alrededor y ver que estaban solos. Luego cayo en la mas absoluta de las tentaciones,lleno de aquella dulzura. Cerro los ojos y naufrago en aquel pequeño oceano de ternura formado por los brazos, cuerpo y los labios de Montse. Ella estaba temblando

- Montse... - le oyo susurar.
- Despacio, recuerda, despacio - musito ella, acariciandolo.

Le paso una mano por la nuca, hundiendo los dedos en su cabello. El nuevo abrazo fu un poco mas fuerte. El nuevo beso, aun mas calido.
No querian separarse, pero lo hicieron. Solo un poco.
Montse deslizo el dedo indice de su mano derecha por el labio inferior de su compañero.

- ¿Despues de comer? - le pregunto-
-Si.
- ¿No volveras a escaparte?
- No.
- ¿De verdad?
- De verdad.
- Te quiero.
- Te quiero.

Otro beso mas. Hacia calor. Pero los dos temblaba, con ramalazos de frio recorriendo sus espinas dorsales. Calor y frio, un fascinante contrasentido.

Finalmente su labios se separaron.
Ante ellos se abria una larga y dolorosa cuenta atras.



Cuando Montse entro en su casa, penso que hacia una eternidad que habia salido de ella.

Sergio se quedo solo, en la calle, junto a su moto.

Entonces cerro los ojos y rompio a llorar, suavemente."





Continuara.....

miércoles, 28 de enero de 2009

Mis calcetines de rayas rojas y negras


Caliento mis manos al posarlas en una taza de café... activo mi mente y me sale una sonrisa, aun no se muy bien por que....

Estoy tranquila, muy tranquila, serena, sosegada, calmada,relajada...

Porque se que todo va a salir bien, porque confió en que va a salir bien.... confianza...

Recuerdos...recuerdos...recuerdos que durante días me han invadido la mente y no me han dejado mas espacio para disfrutar... hoy soy libre... libre de ti, tenia una cadena invisible que que si yo quererlo me ataba a ti... ahora que llega la hora de que tu te vayas, de que dejes tu casa, tu lugar, tu familia, tu vida... ahora pides perdón, un perdón que pides hace meses, pero ya es tarde el daño ya esta hecho. Tal vez en su momento no hayas sido consciente de lo que hiciste, hace ya tanto tiempo... y tu mente era (es) tan ruin...has arruinado una vida... y no has sido consciente de ello hasta ahora...

Miro hacia el suelo y veo mis pies descalzos... solo cubiertos por unos calcetines... de rayas rojas y negras... ¿y si la vida solo tuviera dos colores, esos dos? Durante mucho tiempo mi vida solo tenia esos dos colores... es lo que tu conseguiste... y aunque hoy en día aun estas en mi presente coartandome ciertos movimientos, formas parte de mi pasado y en un futuro la vida te dará jaque mate... y el día que pueda hablar de ti sin dañar a terceros... ese día... y solo ese día seré realmente libre...

Hay mas personas que han echo que viera la vida en los colores de mis calcetines, y ese es el mundo del voy a salir, y del que tal vez nunca debería haber entrado... o si... no me arrepiento, pero hoy te digo que ya no es lo mismo, yo ya no siento que eres en mi... y eso también me hace sentir libre...

Sigo pensando sin saber en que y aun esa sonrisa no se me ha ido de la cara...es la sensacion de libertad...

Os prometo que voy a continuar con el libro y os daré el final..

viernes, 23 de enero de 2009

Premios y premiados!!


Normas del premio:

Crear un tag/link de la persona que te ha indicado el Meme:

http://confesionesdesdeelagua.blogspot.com/ (Gracias Lorena)

http://cris-sentadaenestavida.blogspot.com/ (Gracias *Cris*)

Confesar 7 cosas raras/extrañas/diferentes sobre ti y tu personalidad en tu blog.

Crear un tag/link a 7 personas, invitándolas a participar del Meme.

Avisar a los 7 invitados que han sido afortunados mediante un comentario.

- Que me pregunten la misma pregunta mas de dos veces.

- Ver encima de la mesa el pan boca abajo.

- Un lunar en la planta del pie.

- Ponerme las piernas detras de la cabeza,la flexibilidad es lo que tiene...

- Estirarme el dedo pulgar de la mano izquierda par atras hasta tocar con el la muñeca.

- Odio que me toquen las gafas.

- Me gusta ver a mi amiga del programa de dinero de altas horas de la madrugada, solo la de telecino, creo que soy la unica amiga que tiene... jajajaja.


And the winners are...

jueves, 15 de enero de 2009

Cuarto latido

TREINTA


"Llegaron a la pension La Rosa, corriendo, jadeando y cubiertas de sudor. Carolin no hacia mas que mirar a Montse, temiendo que fuera a caerse de un momento a otro a causa de aquel esfuerzo. Pero si aun dudaba de sus fuerzas, aquello la convencion de una ver por todas de que su amiga estaga perfectamente. O bien, su ciega determinacion la empujaba hasta limites insospechados.


La dueña de la pension estaba en la recepcion, controlando algo en su libro de anotaciones. Se sobresalto al verlas aparecer, tanto por la forma intempestiva con que entraron como por su aspecto de absoluto descontrol. Parecia imposible que pudieran articular palabra,pero Montse lo logro.

-Sergio...¿Donde esta..Sergio, por...favor?

Tardo un segundo en reaccionar, un segundo que se le antojo una eternidad

- Se ha ido - anuncio la mujer - no hace ni cinco minutos.
-¿Donde... se ha ido? - insistio Montse.
- No lo se - la dueña de la pension las miro como si estuviesen locas. - Ha pagado, ha recogido sus cosas y se ha ido con su moto.

Montse y Carolina se miraron. La primera tenia las mandibulas apretadas, pero ni aun asi daba muestras de rendirse. La segunda estaba expectante.

-¿Ha dejado algun recado, algo..? - insistio Montse.
- No, nada. - la mujer la miro con cierta alarma - ¿Estas bien?

No lo estaba, pero le dijo que si y salieron fuera. Se quedaron en la mitad de la acera sin saber que hacer, aunque Montse centro su antencion en la carretera, primero hacia arriba y despues hacia abajo.

- Ha vuelto a Tarragona - dijo reflexiva - pero ¿por donde?

Carolina entendio su razonamiento. Habia dos caminos. Uno era por la N-340 en direccion al puerto del Ordal, para coger la autopista pasado Vilafranca del Penedés, a mitad de camino de Tarragona. El otro, por la misma N-340 pero en sentido contrario, diez kilometros hasta Molins y alli enlazar con la misma autopista casi desde el comienzo: noventa kilometros hasta Tarragona. Los dos trayectos eran logicos pues se tardaba mas o menos lo mismo en llegar a Tarragona, pero el primero pasaba por un puerto de montaña y varios pueblos, mientras que el segundo era todo autopista, libre para correr.

- Van en moto, puede que... - vacilo Carolina.
- Le gusta conducir no correr - Montse miro a la derecha, en direccion al puerto de Ordal - Me lo dijo.
-¿ Crees que...? - Carolina señalo en la misma direccion en que miraba ella.
- Sea como sea, ya no lo alcanzaremos...

Montse mostro por primera vez su abatimiento; se hundia en un pozo sin fondo.


- ¡Espera! - los ojos de Carolina se abrieron como platos - ¡Ven, deprisa!


La cogio de la mano y tiro de ella. Volvieron correr, como locas, ,pero en esta ocasion fue un corto trayecto de doscientos metros. Montse entendio a donde iban al ver cerca la casa de Carolina. No tuvo tiempo de hacer o decir nada, porque ahora la iniciativa la llevaba su amiga. Fue la primera en meterse dentro, tomando al asalto la sala de estar y dando un buen susto a su hermano mayor, Tomas, que veia un video en a tele aprovechando que era sabado.


- ¡Tomas, tienes que ayudarnos, te necesitamos! - grito Carolina.
- ¿Pero que...?- se alarmo el muchacho, porque encima estaba en calzoncillos.
- ¡Tienes que llevar a Montse a Vilafranca, Tomas! ¡Es cuestion de vida o muerte! ¡Vamos, vamos, muevete!

Lo empujo hacia su habitacion. Toma apenas si pudo articular palabra. Montse lo conocia bien. Era un buen tio, una excelente persona y, al contrario que muchos hermanos, que estan siempre como el perro y el gato, el adoraba a Carolina: habria hecho cualquier cosa que le pidiese.
Tomas salio de nuevo en menos de diez segundos.
Fue el tiempo que tardo su hermana en explicarle de que iva la cosa. Era como si la misma Carolina lo hubiese vestido.

- ¡Lo atraparas! - dijo ella mirando a Montse con pleno convencimiento - ¡Si no le gusta correr y con el trafico de coches que hay en sabado... lo atraparas! ¡Menudo es este cuando se pone a zumbar con su 500!- y le palmeo a Tomas la espalda, orgullosa, antes de volver a gritar - ¡Vamos! ¿a que estais esperando¿ ¡Cada segundo cuenta!"

Continuara....

 
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