martes, 13 de enero de 2009

Cuarto latido


VEINTISIETE


"Abrio los ojos y se quedo inmovil, en la cama, apenas cubierta por el revoltillo de la sabana. Miro al techo,pero no lo vio. El techo no existia. La realidadestaba mas alla de el, en forma de cielo azul.

Alzo una mano y fue como si pudiera tocarlo. Tocarlo y sentirlo. Llevarlo hasta dentro de si misma.

- ¡Dios! - suspiro.

Era cierto, no lo habia soñado. Ademas, sus sueños solian tener forma de pesadillas, no de besos o de felicidad agazapada a flor de piel.

Bajo la mano y se toco los labios con la yema de los dedos del dedo corazon. Lo hizo con suavidad, para no borrar la huella de aquel beso antes de salir disparada escaleras arriba. Habia sido suficiente para llenarla, hacerla sentir saciada, mas feliz de que no habia sido jamas. El resto de la noche no habia importado, aunque sus padres y sus hermanos tuvieron que preguntarle que le pasaba,porque no paraba de hablar, reir y gritar.

Le habria gustado decirselo, anunciarlo a los cuatro vientos, pero eso hubiera sido demasiado. Le pertenecia a ella y solo a ella. Bueno, a ella y a el.
- Sergio - musito.
Todo habia sido tan imprevisto, Todo, tan rapido. Todo, tan increible.
Tal vez si. Tal vez la vida estubiese en deuda con ella y empezara a pagarle.
Se habia enamorado.
Asi de facil, sin problemas. Lo unico que tenia que hacer era aceptarlo.
Creerlo.

- Sergio.

Se pellizco para estar segura. Le hizo daño y se alegro de ello. Despues continuo en la cama, arropada por el silencio, disfrutando de la paz del primer dia del resto de su vida. Cerraba los ojos y ahi estaba el. Los abria y lo mismo. Habia una justicia.
De los interrogantes de su agonia, de los "porque yo" a los "por fin yo", a la confirmacion de su felicidad.
La vida era una cosa muy rara.
- Sergio - suspiro por tercera vez con un murmullo."



VENTIOCHO


"Salio del baño metida en su albornoz solo por si se cruzaba con alguien de su familia, en el breve trecho de tres pasos que separaba la puerta del lavabo de la de su habitacion. No se tropezo con nadie y, al sentirse de nuevo a salvo, se lo quito y lo dejo caer directamente al suelo. Completamente desnuda se miro al espejo.
El amor hacia milagros.

Se encontro guapa, perfecta. Y no era una ilusion.

No perdio demasiado tiempo mirandose a si misma. Ya habia tomado la primera gran decision de su nueva vida. Primero se puso la ropa interior, despues escogio los pantalones cortos y raidos por el muslo. Finalmente cogio una de ls viejas blusas, apartadas y olvidadas, que dormia su retiro en el fondo de su armario. Una blusa que habia sido su favorita, con un escote que su momento habria alarmado a su padre y a su hermano mayor. Un escote en forma de pico.

Respiro con fuerza, llenando sus pulmones de aire, antes de volver a mirarse al espejo. La cicatriz asomaba por el vertice del pico y ascendia casi hasta su cuello. No parecia tan dramatica viendola en su totalidad, pero si anunciaba el camino de la realidad, era el testimonio de todo, un grito en silencio que no queria ocultar.

Y le pertenecia. Esa cicatriz le acompañaria el resto de su vida.
Su vida.
Sin ella habria muerto, asi que no era el recuerdo de un horror, sino la llave de la supervivencia.
Ya no se echo atras. Busco las zapatillas y se las calzo sin necesidad de agacharse, completando asi su atuendo estival. Salio de la habitacion y camino hasta la cocina para buscar algo que desayunar. Era sabado,asi que su padre estaba en casa, y tambien Julio. Les oyo hablar antes de entrar.

- ¡ Hola familia! - saludo con vitalidad.
- ¡ Vaya horas!- rezongo su hermano mayor.
-¿ No iras a desayunar ahora? - protesto su madre.
- Hola cariño - dijo su padre.

Fue el primero en verlo, el primero en darse cuenta. Montse se percato de ello, pero fingio ignorarlo. Lo mismo hizo con su hermano cuado el silencion de su padre le obligo a mirarla. Quedaba Maite, que aun parloteaba de espaldas a ella. Montse fue a la nevera y saco leche. Luego se dirigio a la estanteria, de donde cogio un paquete de cereales. Actuaba con normalidad y lo uno que pedia al cielo era que no lo hicieran preguntas. No habria sabido que decir.

Se sirvio los cereales y los baño en leche.
Su madre se giro con la cafetera en la mano.
Se encontro con las miradas de su marido y de su hijo.
Entonces vio la cicatriz, el escote.
Pero por encima del todo la vio sonreir y comer con buen apetito.
Todos, hasta Montse, se dieron cuenta de su espasmo y del subito enrojecimiento de sus ojos. Pero de nuevo nadie hablo hasta que lo hizo la mujer.

- Bueno, hoy pensaba preparar chuletas - dijo buscando un atisbo de consistencia en la voz- ¿Os apetecen?
- ¡Oh,si!
- ¡Bien!
- ¡Humm..!

Y todos se pusieron a hablar de chuletas, como si fuera el tema de mas candente actualidad del mundo"



VEINTINUEVE


" Carolina llego cuando Montse acababa de terminar su desayuno y se disponia a arreglar un poco su habitacion por propia iniciativa. Ni siquiera habia empezado, asi que salio dispuesta a dejarlo para mejor ocasion, porque ardia en deseos de contarselo todo a su amiga. No habia querida querido por llamarla por telefono. Habia cosas que debian decirse cara a cara. Con el rostro iluminado corrio hacia la puerta y ni siquiera la dejo entrar.

- ¡Ven, vamos a la piscina! - la empujo - ¡Cuando te lo cuente...!
- Espera ¡espera! - trato de deternerla recien llegada - Tengo algo para...
- No, primero yo. Nada es mas importante, te lo aseguro.
- Cuando sepas que es ya...

Fue inutil, Montse era un matojo de nervios a punto de estallar. La arrastraba, la dominaba, asique Carolina acabo cediendo. Llevaba un sobre en la mano, pero Montse no le dio ninguna relevancia al detalle.
Al llegar a la piscina, a escasos metros de la esquina izquierda de su casa. Montse empujo a su amiga sobre una de las tumbonas. Ni siquiera espero a que se acomodase.

-¿Dispuesta? - anuncio.

Carolina levanto la mano con la que sostenia el sobre, poniendo cara de pillina,

- Ya esta - dijo Montse pasando de ello - ¡Ya esta!

Logro captar su atencion. La mano, con el sobre, se quedo quieta.

- ¿Que es lo que ya esta? - pregunto
- ¡Anoche nos besamos! - salto Montse.
-¿Si?
-¡ Siiiiii! - grito alargando la i hasta el infinito.

Fue extraño. El rostro de Carolina no reflejo el entusiamo que se suponia debia reflejar. Mas bien se lleno de sombras y dudas, como si no entendiera algo concreto.
Miro el sobre que seguia sosteniendo en su mano.
Y le dijo.
- Acabo de verlo. Y me ha dado esto para ti.
Ahora fue Montse la que parecia no entender nada.

- ¿Que?
- Me ha dado esto - Carolina se lo tendio tras repetirlo - Y lo que menos parecia era... feliz. Incluso le he preguntado que le pasaba, pero no me ha dicho nada. No entiendo.

Montse cogio el sobre. Su ceño quedo fruncido, evidenciando que ella tampoco entendia muy bien lo que sucedia. Carolina reparo por primera vez en el escote de su amiga, que dejaba ver al cicatriz de su operacion. De todas formas ya ninguna de las dos hablo. Aquella cara centraba todo su interes.
Rasgo el sobre y extrajo de su interior una hoja de papel pulcramente escrita a mano. Tuvo que sentarse, junto a Carolina, porque las piernas, de pronto, era incapaces de sostenerla. Luego, sus palabras formaron un extraño rosario dificil de comprension, porque justo en el dia mas feliz de su nueva vida le abrian de nuevo la puerta del pasado, del dolor.

"Querida Montse: No se muy bien como empezar estas lineas, ni que decirte en ellas, sobre todo para no hacerte ningun daño. Anoche, cuando me oi a mi decirte lo que llevo dentro de mi corazon, me asuste mucho, tuve miedo. Todo desaparecio cuando nos besamos y entonces supe que hasta el mas extraordinario de los sueños es posible si me ama. Tus labios sellaron un monton de heridas y el tiempo dejo de contar para mi. Lo que buscaba, lo que necesitaba, estaba alli, en ese preciso momento. Y cuando te fuiste, me quede flotando en una hermosa nube de colores. Eso fue anoche.

Pero a lo largo de una noche sin dormir, como acabo de pasar, he comprendido que los sueños son traidores, porque a veces te anestesian y, al despertar de ellos, todo vuelve a ser como era antes. Hay muchas cosas que no cambian, aunque el amor, siempre el, las haga mas llevaderas. Te estaras pregunta a que viene esto, que pasa, pero por mucho que te escriba y escriba, no lo entenderas. Casi no lo entiendo ni yo.

Hay una verdad: te quiero. Me he enamorado de ti. No era mi itencion, pero ha sucedido. Verte fue sentirme atraido por ti, y conocerte, desear dartelo todo. Sin embargo, no es tan sencillo y no quiero hacerte daño. Ya te lo han hecho antes, asi que es mejor no seguir con esto, Tambien a mi me han hecho mucho daño y tengo heridas invisibles en el alma. Soy un cobarde, lo reconozco. Pero no puedo decirte mas. La culpa es mia y solo mia. Tenia que haberme ido antes, sin llegar a esto. Eres especial y mereces toda la felicidad que, estoy seguro, no tardaras en encontrar. Yo, probablemente, no conocere ya a nadie como tu. Supongo que lo tendre merecido, por jugar con el destino.

Gracias por darme una esperanza. Te quiero"

Y firmaba con un simple Sergio.

La carta temblo en sus manos cuando estas se dejaron caer sobre su regazo. A su lado,oyo la voz quebrada de Carolina musitando:

-¡ Anda la...!
- ¿Cuando te la ha dado? - pregunto de pronto Montse.
- Pues... ahora mismo, antes de llegar. No hace ni dos minutos.

Carolina se fijo en su amiga. No parecia estar destrozada, ni hecha polvo, ni a punto de llorar. Sus ojos miraban hacia un punto invisible situado en algun lugar, delante de ella.
Con fija determinacion.

- ¡Vamos! - dijo Montse levantandose de golpe."
Continuara....

8 comentarios:

VeRo dijo...

Jo!! quiero un Sergio en mi vidaaa! me encanta tanto ese chico! me enamoró en el libro!! :)
Espero que poco a poco vayas superando tus miedos, y vayas animándote...

Cuidate mucho!! un besazo!

* Cris * dijo...

Aaaahhh madre mía!! ¿Será posible?? Cada día me quedo más alucinada con la gente, de verdad.

Me gusta mucho el libro y me encanta que Montse decidiera ponerse un escote y no importarle enseñar la cicatriz a todo el mundo.

Lo que no me ha gustado ha sido la reacción de Sergio, de hecho, no me la esperaba... Jummm, jummm.... Bueno, espero que a donde vaya Montse con Carolina sea a darle dos yoyas a Sergio porque se lo tiene bien merecido jaja

Moitos bicos guapísimaaaaa!!!

*Lorena* dijo...

AAAAyyyyyyyyyyyy...pero esto q ees!que le pasa a Sergio ahora?y a donde van Montse y Carolina?y..joe,cuantas preguntas..otro puño mojado..jooo..no voy a aguantar la espera de otro capitulo!pero bueno,que remedio... (ten compasion de mii,no tardes..) 1beso =)

MARI dijo...

Si al final me tendré que leer el libro me cachis jajajaja!! Barcaaaaaa queda mucho? jajajaja!! lo digo para empezar a leer desde el principio jajaja! que mala jajaja!!

Caricaturita dijo...

que bonito que bonito

KAMELUCHA--MELA dijo...

Si creo que al finalll
intentareee leer el libro,,
aunque si te digo la verdad casi prefieron leer aca poquito a poco..mis neuronas se disparan en esta crisis,,que re tiene de recojida y recojida,,,ya me iras leyendo,,,sera que deberia hacer un libro si,,,,...jjjjjjjejjjj
ya lo creo miña razpaza...jooo
un besiño desde este pueblo del pulpooo jjjj

MARI dijo...

Y no se acaba el libro ehhhh jajaja!!!.... dame la exclusiva y dime cuando se acaba jajaja!!...

luz blanca dijo...

No puede ser teníamos un beso y un te quiero y ahora una carta y la deja ....no puede ser...y donde hirán montse y carolina...
Ahora q ella estaba tan feliz y se puso en escote y todo,sin importarle nada.

 
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